Por Cristina Díaz

18/08/2017

Consejo de padres dia una metodología que nos permite aprender colectivamente

Un padre no es el que da la vida, eso sería demasiado fácil, un padre es el que da el amor.

Denis Lord

 

El Consejo de padres dia, para crecer con nuestros hijos es una propuesta educativa que surge a partir de la metodología dia, dirigida a padres de familia con el objetivo de ofrecerles un espacio de diálogo, reflexión, aprendizaje, convivencia y búsqueda de alternativas útiles para la crianza, educación y formación de sus hijos, así como para las necesidades e inquietudes actuales de los propios padres.

 

Se trata de una opción que permite estrechar el vínculo escuela-familia, la cual constituye un consejo porque sus miembros tienen un fin común: intercambiar sus saberes, ideas y puntos de vista; ser autores de su propio discurso, más conscientes y activos en su labor como padres, lo que les permite desarrollar mayores herramientas para llevarla a cabo, pero también para disfrutarla de acuerdo con sus propias necesidades y valores.

 

El programa Consejo de padres dia es una oportunidad creativa, ágil y dinámica, que aproxima a los beneficiarios, a través de una obra de arte, a la exploración y revisión de su mundo interno, de sus historias de vida y de su rol como padres. Por medio de compartir sus reflexiones y formas aprendidas con otros padres de familia, se dan la oportunidad de descubrir nuevas estrategias y alternativas frescas y enriquecedoras a preguntas centrales que les permiten promover una mejor relación con sus hijos, evitando la violencia y el abuso.

 

En mi experiencia con los padres y madres de familia en la Fundación Amparo, viví momentos inolvidables e intensos, simplemente, en palabras de Otto Scharmer se creó un espacio de diálogo generativo, donde el tiempo y el espacio se desdobló para abrir auténticamente el corazón e incluso hasta desnudarse el alma.

Existía una necesidad de soltar lo que cargamos, lo denso que pueden ser ciertas acciones o vivencias con la pareja, con los hijos; porque la búsqueda de la armonía implica librar muchas batallas, negociaciones, acuerdos y frustraciones. Saber qué papel jugamos en la educación de nuestros hijos y compartirlo con los demás nos permite abrir múltiples caminos, a mirar otras posibilidades, a espejear que lo que vivimos, sabiendo que también otros han caminado por ahí y que nos podemos nutrir de sus vivencias  y puntos de acción.

 

Testimonios
Yo no fui a la escuela y aprendí aquí en la fundación y mi hija me hace muchos dibujos y ahora yo le hice su dibujo.Trato de enseñarle a mi hija y le platico mucho de cómo era la vida de antes y le cuento como era tan bonito.
 

-Fui madre a los 43 años y ella, mi hija de doce años, le da gusto que mi esposo y yo nos besamos y nos junta las manos porque así quiere vernos. Uno de sus hermanos está separado, pero ella quiere que siempre estemos unidos (con lágrimas en los ojos) le pido a Dios que me de fuerzas para cuidarla!


-Yo comparto con mis hijos esos recuerdos de cómo estaban los ojos de agua, el bosque tan espectacular,  cada 15 días vamos al bosque. ¡A caminar y admirar la belleza de la naturaleza!