Por Gabriela Bloise

12/04/2017

Escuchar más allá de las palabras

“Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice.” –Peter Drucker.

Cada mensaje que comunicamos oralmente siempre tiene tres componentes:

El lenguaje no verbal representa el 55%, es decir, nuestras expresiones faciales, nuestra postura corporal, nuestros gestos y ademanes.

El lenguaje vocal representa el 38%  el cual tiene que ver con el tono, la claridad y la velocidad en la que decimos las cosas.

Por último, lo verbal representa solamente el 7% de nuestra comunicación, es decir, las ideas, el contenido, la estructura y la secuencia de lo que decimos.  

Es por eso que cuando escuchamos una idea que alguien nos está compartiendo es esencial que más allá del contenido de su mensaje, pongamos atención en lo que nos está transmitiendo a través de su cuerpo y las emociones que están inmersas en el mensaje.

Para esto es muy importante que nuestra escucha sea siempre activa y generosa, desde una postura de empatía a través de la cual hagamos sentir al otro que nos interesa lo que tiene que decirnos y le ofrezcamos un espacio seguro y de confianza para expresarse.

Una escucha activa se demuestra cuando escuchamos con todo nuestro cuerpo, haciendo contacto visual, poniéndonos frente a frente y dejando de lado nuestros pensamientos para ofrecer la presencia plena al otro.

También, podemos hacer preguntas que nos ayuden a motivar al otro a compartir, para aclarar las ideas y resumir los conceptos clave.

Por último, siempre es importante agradecer al otro por compartir sus ideas y opiniones con nosotros.