Por Cathy Maurer

07/09/2017

Jugar nos hace más inteligentes

Para Jean Piaget (1956), el juego forma parte de la inteligencia del niño, porque representa la asimilación funcional o reproductiva de la realidad según cada etapa evolutiva del individuo.

Este proceso permanece con la persona a lo largo de toda su vida y, por esa razón, se aprende mejor cuando intervienen el juego y la diversión en el aprendizaje.

Recientemente, La Vaca Independiente impartió un curso dia Caleidoscopio a un grupo de maestros de educación artística. Ellos representaron una parte de la historia del arte mediante una producción. Lo que me pareció más importante fue el proceso de esta producción porque los maestros se pusieron a jugar con los materiales para llegar a resultados espectaculares.

La reflexión que me surge es que las aulas deben ser avientes donde los alumnos puedan jugar para que el aprendizaje fluya sin darse cuenta.