Por Cristina Díaz

22/07/2017

La experiencia de generar espacios de diálogo y reflexión


“Gota a gota, día tras día el agua perfora la dura roca. Así es como la persistencia da su frutos”

Libro Pequeño Águila

 

Abriendo Espacios Humanitarios (AEH) es un programa de la Secretaría de Educación y Deporte del Estado de Chihuahua, la Cruz Roja Mexicana y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que contribuye a concientizar y generar en los alumnos y en los docentes, así como en la comunidad educativa, comportamientos humanitarios de respeto y protección a la vida y la dignidad de la persona en contextos de violencia armada.

Desde 2012, el Programa AEH ha trabajado en 38 comunidades escolares afectadas por la violencia en Ciudad Juárez y Valle de Juárez. Enfocándose en las capacidades y recursos de las personas que viven la problemática, el Programa ha facilitado la formación cívica desde una perspectiva humanitaria a través de una currícula adaptada para el nivel secundaria del Sistema de Educación Básica. También ha tendido puentes con la Cruz Roja Mexicana, la Secretaría de Educación y universidades para atender las consecuencias psicosociales de niñas, niños y adolescentes.

AEH también ha logrado incorporar la experiencia de Cruz Roja Mexicana mediante un plan de actividades de educación joven a joven. De este modo los alumnos se sienten comprendidos e identificados con jóvenes. También la Cruz Roja Mexicana ha participado fortaleciendo las capacidades de respuesta de las comunidades escolares ante emergencias médicas formándoles en primeros auxilios.

La Vaca Independiente estuvo presente en el evento a través de talleres sobre mediación dia para generar espacios de diálogo y reflexión con los maestros que han puesto en práctica el Programa Abriendo Espacios Humanitarios del nivel Secundaria en Ciudad Juárez. Creando espacios donde se vive y se pone en acción la mediación y se practican herramientas desde el primer instante.

Se prepara el espacio físico para la bienvenida, la escritura automática para descargar la mente, lo que sienten, incluso lo que les preocupa, les permite estar con una energía distinta. Escuchar activamente para compartir sobre quienes los motivan hacer lo que hacen cada día. Rescatando sobre lo que implica escuchar al otro y corporalmente qué implica sentir y conocer

Una lectura activa manifiesta nuestras habilidades para disfrutar, hacer inferencias, conocimientos previos, imágenes sensoriales, interpretar frases, el sentir de los personajes, nuestro sentir. La reflexión se manifiesta sobre lo que escuchamos, haciendo conexión de la lectura a nuestra vida. Mirando y respetando las distintas percepciones e interpretaciones. Reflejando empatía por los demás, aprendemos en la lectura compartida y nos adentramos en las ilustraciones. Intercambiamos reflexiones en parejas o en triadas y el brillo en los ojos demuestra intensidad y un gusto por seguir conversando de lo que nos provoca un texto, pero que sin duda hablemos de nuestra propia historia.

Se manifiesta nuestro sentir y aprendizajes en una carta que tiene distintas puertas y Pequeño águila quien ha dejado que nos encontremos para mirar al otro y aprender colectivamente por medio de distintas herramientas para abrir espacios para intercambiar, convivir, aprender, dando paso a nuestra presencia donde se conecta el pensamiento, la palabra, el corazón y la interacción con los demás.

Sentí una gran emoción al ver la chispa de luz que se percibe al escucharse con los cinco sentidos, con el compromiso corporal de hablar desde el corazón y poderse mirar a los ojos. Relajados, atentos, dispuestos a colaborar y aprender dando lo mejor de sí mismos. Reconociéndose a través de la escritura, valorando su papel y que nada es imposible como la metáfora “Gota a gota, día tras día el agua perfora la dura roca. Así es como la persistencia da su frutos” sus reflexiones son que no deben perder la paciencia ante sus alumnos, ante sus hijos, en sí mismos e incluso ante los sueños.

Se reflejaron en el maestro Yang y en la paciencia, disciplina, fuerza, el orgullo, la sensibilidad y en las habilidades de Pequeño Águila para no dejar de aprender.

Más de 100 maestros encontraron y vivieron herramientas para accionarlas en su vida personal, con las personas que les rodean y con la intención de que puedan conectarlas en su interior para compartirlas con sus alumnos.