Por Tania Aviña

12/04/2017

Los obstáculos para escuchar

Uno de los obstáculos más comunes que nos impiden escuchar activamente, es la forma en que miramos al otro. ¿Te ha pasado que, al conversar con alguien lo escuchas y te haces al mismo tiempo un montón de ideas acerca de cómo es esa persona?  Y es que cuando escuchamos, es común que la influencia de algunos prejuicios o estereotipos nublen nuestra apreciación.  

 

Imagina que la disposición para escuchar a las personas son como unos lentes; si están sucios o empañados no lograremos mirar con precisión. Lo que empaña a los lentes son aquellas ideas preconcebidas que nos hacen llegar a conclusiones apresuradas sin que nos demos la oportunidad de conocer mejor a los demás. Eso sucede por ejemplo cuando interrumpimos al otro mientras habla, cuando interpretamos lo que nos dice a través de nuestras propias ideas o cuando nos sugestionamos por ideas preconcebidas acerca de las características de la persona con la que hablamos.


Si mantenemos los lentes limpios es posible ver más y mejor, conocer al otro, libres de preconcepciones. Para ello es necesario intención, voluntad y curiosidad. Alguna vez alguien me dijo, “si tu interlocutor te aburre, estás haciendo las preguntas equivocadas”. He aquí otra clave. Una vez que tus lentes estén limpios, pregunta con interés y curiosidad. Las personas están llenas de historias sorprendentes.